Trabajo práctico de Economía
Historia del Banco de la Nación Y de la moneda Argentina
Historia del Banco de la Nación Y de la moneda Argentina
Profesora
Alicia Barba
Sabrina
Pazos 5ºA
Instituto La
Providencia
Indice
· Introducción.
Pag 2
· Historia
del Banco de la Nacion de la Republica Argentina. Pag 4
· Reseña
histórica al momento de la creación del Banco de la Nación de la República
Argentina. Pag 5
· Historia
del Banco de la Nación Argentina. Pag 8
· Historia
de la moneda. Pág. 9
· Cambios
de la Moneda. Pág. 9
· Conclusión.
Pág. 15
Historia
del Banco Nación y moneda Argentina
Introducción
·
El dia 18 de agosto realizamos con mis
compañeros de 5to A del Instituto La Providencia una visita guiada al BANCO
NACION DE LA REPUBLICA ARGENTINA, donde recorrimos las instalaciones y
conocimos la historia del mismo. Nos contaron la historia de pinturas, de los pasillos,
del arquitecto Bustillo. También conocimos la historia del edificio desde su
principio hasta la actualidad.
La
casa central del Banco de la Nación
Argentina es uno de los edificios más representativos que rodean la Plaza de Mayo,
sitio fundacional de Buenos Aires y sede de grandes acontecimientos de la
historia del país. Diseñada por el prestigioso arquitecto Alejandro Bustillo con una combinación de
estilos clásicos en clave monumentalista, la casa central ocupa una manzana
entera y fue inaugurada en 1944.
La
manzana ocupada por el edificio central del Banco Nación es una de las más
antiguas de Buenos Aires, ya que en la fundación de la ciudad de la Santisima
Trinidad en el puerto de Santa Maria de los Buenos Aires el 11 de junio en
1580, Juan de Garay reservó la mitad para sí
mismo y la otra para su hijo homónimo. En 1585 se construyó la primera capilla
que tuvo Buenos Aires, antes de que en 1593 se asignara para la Catedral su esquina actual en San
Martín y Rivadavia. Luego de esto, y quizás como consecuencia del camposanto
que tuvo esta primera capilla, la manzana del actual Banco Nación fue conocida
durante siglos como el Hueco de las Ánimas, ya que era un gran terreno sin
construir, aunque la Aduana funcionó allí fugazmente en 1603, y más tarde fue
Seminario y luego Consulado.
Mientras
la esquina de Rivadavia y 25 de Mayo continuaba siendo el Hueco de las Ánimas,
sobre la esquina de Reconquista el Cabildo comenzó a construir en
1804 el Coliseo Estable de Comedias, cuya obra fue suspendida por las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, y luego
de la muerte de su constructor Tomás Toribio quedó abandonada desde 1810 hasta
1832, cuando un incendio destruyó el edificio inconcluso. Recién en 1855,
comenzó en la esquina de Reconquista y Rivadavia la construcción del primer
Teatro Colón, uno de los primeros edificios monumentales en Buenos Aires,
diseñado por el ingeniero Carlos Pellegrini e
inaugurado en 1857. Esta sala de espectáculos donde se interpretaba ópera
subsistió hasta el año 1888, en que el Estado Nacional impulsó una ley para
construir un nuevo Teatro Colón, y adquirió el viejo edificio de Plaza de Mayo
para destinarlo al recién fundado Banco Nacional. Instalado en lo que era la
sala del ex-teatro, el banco operó en una época de euforia en la especulación
financiera, que condujo inevitablemente a una profunda crisis conocida como el Pánico de 1890,
luego de la cual entró en quiebra y debió ser refundado en 1891, con el nombre
de Banco de la Nación Argentina.
También
nos contaron como fue la creación de la moneda argentina y sus cambios a lo
largo de la historia.
El Peso Moneda Nacional (Símbolo: m$n) fue la moneda vigente en la Argentina
en el período 1881-1969. Fue creada mediante la Ley 1.130, sancionada el 5 de noviembre de 1881
con el objetivo de unificar el sistema monetario en el país, que hasta ese
entonces, era bastante caótico, ya que habían varios tipos de moneda (pesos
moneda corriente, pesos fuerte y además circulaban libremente monedas
extranjeras. Esta ley determinó que la unidad monetaria de la Argentina fuese
el peso de oro y plata y que los bancos de emisión debían renovar toda su emisión
de billetes a moneda nacional.
Los años entre 1881 y 1884, se caracterizan por emisiones estipuladas por el Banco Nacional, sobre una serie de billetes en pesos monedas nacional oro.
El 3 de Noviembre de 1887, el Congreso sanciona la ley de Bancos Nacionales Garantidos, que establecía que cualquier banco estaba autorizado a emitir billetes con la condición de realizar un depósito en oro en el tesoro nacional, por el cual recibiera una determinada cantidad de bonos públicos.
El 7 de Octubre de 1890, el Doctor Carlos Pellegrini, Presidente de la República Argentina, crea la Caja de Conversión, que nuclea la impresión, habilitando y emitiendo todo el papel moneda nacional. Los primeros billetes son emitidos con fecha 5 de septiembre de 1890.
En 1891 se liquidó el Banco Nacional y se fundó el Banco de la Nación Argentina.
Los años entre 1881 y 1884, se caracterizan por emisiones estipuladas por el Banco Nacional, sobre una serie de billetes en pesos monedas nacional oro.
El 3 de Noviembre de 1887, el Congreso sanciona la ley de Bancos Nacionales Garantidos, que establecía que cualquier banco estaba autorizado a emitir billetes con la condición de realizar un depósito en oro en el tesoro nacional, por el cual recibiera una determinada cantidad de bonos públicos.
El 7 de Octubre de 1890, el Doctor Carlos Pellegrini, Presidente de la República Argentina, crea la Caja de Conversión, que nuclea la impresión, habilitando y emitiendo todo el papel moneda nacional. Los primeros billetes son emitidos con fecha 5 de septiembre de 1890.
En 1891 se liquidó el Banco Nacional y se fundó el Banco de la Nación Argentina.
Historia del
edificio del Banco de la Nación Argentina.
El
primitivo Teatro Colón funcionó por más de 30 años en la calle Reconquista y
Rivadavia, donde se levantaría más tarde el Banco de la Nación Argentina.
Cuando
Garay fundó la ciudad, ese solar estaba destinado a su vivienda particular,
pero distintas circunstancias hicieron que ello no fuera llevado a cabo. El
lugar se sumió en gran abandono, por lo que le valió durante muchísimos años,
el mote de “Hueco de las Animas”.
Solo
a fines de 1804 el cabildo fue autorizado por el virrey Sobremonte, a comprar
un terreno para la erección del definitivo Coliseo. Comprado el terreno de
Reconquiste y Rivadavia, se comenzó a fines de 1805 a construir el Gran Coliseo
o Nuevo Coliseo, bajo la dirección del arquitecto Thomás Toribio y del
constructor Francisco Cañete. Lamentablemente las invasiones y los sucesos
revolucionarios hicieron que se suspendiera la obra.
En
1822, Rivadavia retomó la construcción para que allí funcionara la Escuela de
Declamacion y Canto, pero esta iniciativa tampoco pudo ser concretada.
Lo
que había quedado constituido, fue parcialmente destruido por un incendio
producido en una carpintería aledaña en 1832.
Tres
años mas tarde Juan Manuel de Rosas saca el terreno a remate pero no logra
interesar a ningún empresario o constructor.
La
estructura fue techada en 1851 cuando se festejó el cumpleaños de Manuelita
Rosas con un baile de honor. Fue utilizado también como salón de baile, en la recepción que se le ofreció a Urquiza
después de Caseros.
Corría
el año 1855 cuando se formó una sociedad integrada por figuras destacadas para
la construcción definitiva del teatro. Formaban parte de ella el ingeniero
Carlos E. Pellegrini, los hermanos Ascasubi, y los Varelas, entre otros.
Esta
sociedad se comprometio con el gobierno a la construcción de un teatro mediante
el pago de trece onzas de oro mensuales en concepto de arrendamiento del
terreno y a entregar el edificio al Estado veinticinco años después.
De
esta manera fue posible que el 25 de abril de 1857 se inagurara el Teatro
Colón, que debio su nombre al descubridor de nuestro continente. El teatro
abrió sus puertas con la puesta en escena de la ópera “La traviata”, que conto
con la participación de los renombrados Enrique Tamberlinck y Vera Lorini.
Los
planos del edificio pertenecieron a Carlos Pellegrini. Cuando se comenzó la
construcción, en 1855, debieron demolerse los restos del frustrado coliseo, del
que solo se respetaron las dos paredes exteriores, que se redujeron en su
espesor.
Taullard
en su libro: Historias de nuestros viejos teatros nos describe la sala, de la
siguiente manera: “Tenia quince metros de ancho en su frente minimo y mas de
dos metros a tres el corredor que la circundaba. Habia ocho palcos divididos en
tres hileras, que tenían cada uno su comodo antepalco, rodeado todo de una
comoda galería de “pasos perdidos” lo que significaba una gran comodidad,
comparado con la estrechez y mezquindad del viejo coliseo y aún del teatro
Victoria” .
Poseía
también, sobre los bajos, la hilera de palcos altos y sobre ella la cazuela
para uso exclusivo del sexo femenino y a la que accedía por la calle Rivadavia.
Sobre la cazuela se instalaba el paraíso, reservado a los hombres y al que
llegaba a través de la calle Reconquista.
La
entrada principal del teatro la constituían cuatro grande puertas por el lado
de Reconquista. El techo era de hierro y había sido construido íntegramente en
Dublin, Irlanda.
La
decoración fue ejecutada por J. Georgi, venido especialmente desde París y los
pintores Cheronetti y Verazi.
En
su interior cuenta con un salón operativo octogonal, con 30 metros de altura y
una cúpula vidriada con 50 metros de
diámetro y 36 de alto. Se destacan sus 10 enormes puertas de entrada,
corredizas y de bronce, cuyo peso varía de 10 a 16 toneladas cada una,
accionadas eléctricamente mediante una central combinada con relojes y el gran
salón central del edificio.
Es una gigantesca caja blindada de 50 metros de lado por 4 metros de alto, a prueba de bombas e inundable completamente en caso de incendio. Tiene unas 11290 cajas de seguridad.
Es una gigantesca caja blindada de 50 metros de lado por 4 metros de alto, a prueba de bombas e inundable completamente en caso de incendio. Tiene unas 11290 cajas de seguridad.
A
fines de 1887, durante la intendencia de Torcuato de Alvear, el teatro fue
expropiado por el gobierno de la nación para destinarlo a Banco Nacional,
pagándosele a la Municipalidad cerca de un millón de pesos, suma que iba a ser
destinada a la edificación del segundo Teatro Colón. A pesar de ello el
primitivo, siguió funcionando hasta el 13 de septiembre de 1888.
En 1937 el arquitecto Alejandro Bustillo
construye sobre las bases del antiguo Teatro Colón el actual edificio, del
Banco de la Nación Argentina. La obra que estaba prevista realizarse en cinco
años, concluyo luego de dieciocho años, en 1955; recién en 1943 se habrían
inaugurado las dos terceras partes.
Alejandro
Bustillo reconocido arquitecto, nacido en 1889 en la Ciudad de Buenos Aires. En 1912, ganó el Primer Premio
del Salón Nacional de Pintura del Museo de Bellas Artes, con su autorretrato.
Construyó el edificio del Banco Tornquist, el
Edificio Chase-Volta, en Diagonal Norte; el edificio Otis, en Figueroa
Alcorta al 3400; el Banco de la Nación Argentina, en Plaza de Mayo; el complejo
del Hotel y Casino Provincial, en Mar del Plata, como también la ornamentación
de la Playa Bristol; el Hotel Llao-Llao, en Bariloche y muchas viviendas
particulares de personalidades de la época, pero también barrios obreros como
el del personal civil de Fuerza Aérea, en la provincia de Córdoba. Su grupo de
ayuda estaba constituido por tres dibujantes Julio Nanton, su hermano Roberto
Nanton y un ingeniero de origen alemán Arturo Garcia y su hermano contador
Miguel Garcia.

Teatro
Colón ubicado en Reconquista y Rivadavia
Reseña histórica al
momento de la creación del Banco de la Nación de la República Argentina
Quienes
enfrentaron la grave situación fueron los hombres que habían sido desplazados
del poder político del unicato: Carlos Pellegrini, Julio A. Roca y Nicolas
Levalle. La rebelión popular y armada había transcendido el tremendo episodio
belico y se presentaba en las filas del oficialismo como una realidad viviente.
El parlamento era azorado testigo de los dichos del senador y cordobes Manuel
Pizarro.
El
ambiente proseguia agitado y los atentados contra las fuerzas policiales
arreciaban todas las noches. Se anunciaban nuevos levantamientos. En una
reunión realizada en la casa de gobierno el
3 de agosto, convocada por Juarez Celman para saber si contaba o no con el congreso, se escucho la opinión de Roca, Pellegrini, Levalle y Saenz Peña, que coincidían con la necesidad de la renuncia del presidente.
3 de agosto, convocada por Juarez Celman para saber si contaba o no con el congreso, se escucho la opinión de Roca, Pellegrini, Levalle y Saenz Peña, que coincidían con la necesidad de la renuncia del presidente.
La
situación económica ahogaba todo intento político: el 15 de agosto debía
pagarse medio millón de libras por deuda externa y garantía de ferrocarriles y
se disponía de solo treinta y cinto mil pesos. Juarez Celman se aferraba al
poder; pidió la colaboración de Bernardo de Irigoyen, Eduardo Costa, Jose Maria
Gutierrez y Dardo Rocha, pero ninguno de ellos se acerco al presidente. Varias
comisiones parlamentarias entrevistaron a Juarez Celman para hacerle saber que
su renuncia era el único camino constitucional para salvar al país. El
presidente quería irse con todos: pedia la renuncia de Pellegrini y Roca, sus
sucesores legales.
Pero
el 6 de agosto de 1890 Miguel Juarez Celman firmo su renuncia, vencido por la
política del vacio de mi propio partido… La asamblea legislativa presidida por
Roca se reunio esa misma tarde, aceptando la esperada dimisión presidencial por
setenta y un votos contra veintidós. Una desbordante alegría invadio las calles
de Buenos Aires y Juarez Celman, se retiraba definitivamente de la política,
falleciendo en la medianoche del 14 de abril de 1904. El gobierno caído, pero
el régimen seguía en pie.
Carlos
Pellegrini, como vicepresidente, asumió el 7 de agosto de 1890, bajo la
supervisión política del Partido Autonomista Nacional, cuya jefatura ocupo
nuevamente Roca. Logrado el empréstito interno bajo suscripción de hombres del
comercio y la banca bonarense, se fundo el Banco de la Nacion Argentina, con
capitales mixtos por la suma de cincuenta millones de pesos; mas tarde se suma
la caja de conversión a las medidas de orden económico tendientes a enjugar el
déficit nacional. Se creo por ley el impuesto interno. Viajo hacia Londres
Victorino de la Plaza con el fin de negociar nuevas condiciones sobre la deuda
externa.
Historia del Banco
de la Nacion Argentina
De capital enteramente estatal, en pocos
años abarcó en su
giro a toda la geografía nacional y se convirtió en el mayor banco
comercial argentino. Su objetivo principal es el de ejecutar la
función de agente financiero del Gobierno Federal y, como tal,
recibe depósitos oficiales y realiza pagos por cuenta y orden de
la Nación.
giro a toda la geografía nacional y se convirtió en el mayor banco
comercial argentino. Su objetivo principal es el de ejecutar la
función de agente financiero del Gobierno Federal y, como tal,
recibe depósitos oficiales y realiza pagos por cuenta y orden de
la Nación.
Durante toda la
centuria participó activamente
en los
principales acontecimientos de la vida económica del país.
Tuvo una actitud descollante en la asistencia al sector rural, a tal
punto que contribuyó decisivamente a que la República
Argentina se convirtiera en una potencia mundial en el
segmento de los agro negocios.
principales acontecimientos de la vida económica del país.
Tuvo una actitud descollante en la asistencia al sector rural, a tal
punto que contribuyó decisivamente a que la República
Argentina se convirtiera en una potencia mundial en el
segmento de los agro negocios.
Otra prioridad del Banco ha sido la atención de las pequeñas
y medianas empresas, como así también a las parcelas de la
población menos favorecidas que cuentan con sus servicios,
inclusive en las localidades alejadas de los grandes centros y de
escasa relevancia económica.
y medianas empresas, como así también a las parcelas de la
población menos favorecidas que cuentan con sus servicios,
inclusive en las localidades alejadas de los grandes centros y de
escasa relevancia económica.
A la par de
esos compromisos y a tono con las innovaciones
que se fueron produciendo en las últimas décadas en la operatoria
bancaria, la entidad ha diversificado sus líneas de actuación para
ingresar en nuevos segmentos del mercado, especialmente en áreas
no tradicionales, cambiando su manejo hacia prácticas más asociadas
con el mismo, en armonía con las tendencias globales.
que se fueron produciendo en las últimas décadas en la operatoria
bancaria, la entidad ha diversificado sus líneas de actuación para
ingresar en nuevos segmentos del mercado, especialmente en áreas
no tradicionales, cambiando su manejo hacia prácticas más asociadas
con el mismo, en armonía con las tendencias globales.
Sensible a los cambios que se fueron produciendo en las
relaciones
económicas entre las naciones, el Banco proyectó su quehacer más allá de las fronteras y luego de habilitar sucursales en los países hermanos de América Latina (Bolivia, Brasil, Chile, Panamá, Paraguay y Uruguay) se hizo presente en los centros financieros de mayor nivel internacional (Estados Unidos de América, Reino Unido, Francia, España y Japón).
económicas entre las naciones, el Banco proyectó su quehacer más allá de las fronteras y luego de habilitar sucursales en los países hermanos de América Latina (Bolivia, Brasil, Chile, Panamá, Paraguay y Uruguay) se hizo presente en los centros financieros de mayor nivel internacional (Estados Unidos de América, Reino Unido, Francia, España y Japón).
El Banco Nación posee en la Argentina una
imagen profundamente instalada, gracias a la existencia de un total de 6173 sucursales en una gran cantidad de ciudades y pueblos
de todo el país. De esta forma, incluso en pueblos relativamente pequeños, la
sucursal del Nación es uno de los edificios principales que suelen situarse
cerca de la plaza central.
La solidez y confiabilidad que alcanzó en la opinión pública, de la que
es testimonio la reciente elección por una importante encuestadora como la marca del siglo en el sector a nivel nacional, constituyen valiosos atributos que le garantizan una participación destacada en la actividad bancaria argentina.
es testimonio la reciente elección por una importante encuestadora como la marca del siglo en el sector a nivel nacional, constituyen valiosos atributos que le garantizan una participación destacada en la actividad bancaria argentina.

Actualmente
Banco de la Nación Argentina.
Historia de la
moneda Argentina
El
diputado Agrelo propuso el acuñamiento de la nueva moneda en el Potosí, en oro
y plata, con iguales valores que las circulantes, pero de diferentes diseños:
eliminada la figura del rey, un lado tendría el sello de la Asamblea con la
inscripción “Provincias Unidas del Rio de la Plata” y el otro un sol con las
palabras “En unión y libertad”. La asamblea aprobó la iniciativa y la acuñación
comenzó en momentos del triunfos de Belgrano en Salta, suspendiéndose poco
después, cuando nuevamente el Potosi estaba bajo dominio realista.
Para
sanear las deficitarias finanzas, se suscribió un empréstito de quinientosmil
pesos, que permitio proseguir con el equipamiento militar y naval. Se aprobaron
otras iniciativas tendientes al fomento de la agricultura, los saladeros, la
minería y el comercio en general.
Cambios de la
moneda
El país tuvo cinco monedas,
en una historia de cambios y quita de ceros.
Recién en 1881 hubo una moneda nacional. Los billetes
se hicieron en el país a partir de 1951.En 200 años de historia, la Argentina tuvo muchos cambios económicos y varias devaluaciones. Pero, curiosamente, solo cambio 5 veces de moneda de curso legal.
El primer signo monetario fue el Peso Moneda Nacional (m$n), creado en 1881, durante la presidencia de Julio Argentino Roca, por la ley 1.130. El fin fue crear una moneda común para todo el territorio y unificar el sistema monetario, hasta ese momento bastante caótico: circulaban pesos fuertes, pesos corrientes, reales y hasta pesos bolivianos.
Para poder emitir el primer signo monetario común a todo el país, se creó en 1880 la Casa de la Moneda de la Nación, que fue la encargada de importar una tecnología moderna de origen francés que permitió emitir en 1881 los primeros billetes impresos en el país.
Desde entonces, todas las emisiones monetarias se hacen a través de la Casa de la Moneda. Desde 1810 y hasta que se creó la Casa de la Moneda, existían tres casas de moneda con un protagonismo regional destacado: en el noroeste del país, la provincia de La Rioja fue la única que acuñó moneda de oro y de plata; en el centro, la provincia de Córdoba labró monedas de plata, y en el litoral ribereño, la provincia de Buenos Aires innová la circulación de monedas de cobre.
Los Pesos M/N tuvieron larga vida, ya que perduraron hasta 1969. Sobrevivieron a dos guerras mundiales, la década infame y la Revolución Libertadora. Pero no por eso no sufrieron cambios, algunos muy curiosos.
El primer signo monetario fue el Peso Moneda Nacional (m$n), creado en 1881, durante la presidencia de Julio Argentino Roca, por la ley 1.130. El fin fue crear una moneda común para todo el territorio y unificar el sistema monetario, hasta ese momento bastante caótico: circulaban pesos fuertes, pesos corrientes, reales y hasta pesos bolivianos.
Para poder emitir el primer signo monetario común a todo el país, se creó en 1880 la Casa de la Moneda de la Nación, que fue la encargada de importar una tecnología moderna de origen francés que permitió emitir en 1881 los primeros billetes impresos en el país.
Desde entonces, todas las emisiones monetarias se hacen a través de la Casa de la Moneda. Desde 1810 y hasta que se creó la Casa de la Moneda, existían tres casas de moneda con un protagonismo regional destacado: en el noroeste del país, la provincia de La Rioja fue la única que acuñó moneda de oro y de plata; en el centro, la provincia de Córdoba labró monedas de plata, y en el litoral ribereño, la provincia de Buenos Aires innová la circulación de monedas de cobre.
Los Pesos M/N tuvieron larga vida, ya que perduraron hasta 1969. Sobrevivieron a dos guerras mundiales, la década infame y la Revolución Libertadora. Pero no por eso no sufrieron cambios, algunos muy curiosos.
En 1897 se sanciona la ley Nº 3.505 que autoriza a la Caja de Conversión (aún no existía el Banco Central) a modificar los billetes y poner una imagen de la
"Efigie del Progreso" en lugar de los retratos de los presidentes y
funcionarios de los últimos gobiernos. Estos billetes
estuvieron en circulación hasta 1942, cuando el Banco
Central (creado en 1935) decidió emitir sus
primeros billetes propios. Pero todavía no se trataba de billetes totalmente hechos en el país, ya que la provisión de papel especial y las planchas
de metal grabadas con las ilustraciones alegóricas o de retratos de próceres
argentinos, continuaban elaborándose en
Europa.
Recién en 1951 se hizo el primer billete íntegramente impreso en el país. Fue gracias a la incorporación de técnicos italianos a la Casa de Moneda argentina que fueron los que formaron una escuela de grabadores que permitieron confeccionar los diseños del papel moneda sin depender del auxilio extranjero.
El 1 de enero de 1970 hubo un cambio drástico en el país: aparecio el Peso Ley 18.188 ($ ley). Este nuevo signo monetario vino a reemplazar al peso moneda nacional, y el cambio golpe duramente los bolsillos de los argentinos: 1 pesos ley equivalía a 100 Pesos Moneda Nacional.
El Peso Ley subsistió hasta 1.983. La inflación lo fue devorando. Llegó a emitirse un billete de 1.000.000 de pesos ley. En ese momento se decidió cambiar nuevamente la moneda, y se creó el Peso Argentino.
El Peso Argentino se creó mediante el Decreto 22.707, durante la presidencia de facto de Reynaldo Bignone. Otro duro golpe para el bolsillo de la gente: cada Peso Argentino equivalía a 10.000 pesos ley.
Pero el Peso Argentino fue la moneda nacional que tuvo vida más corta. En 1985 fue reemplazado por el Austral, que llevó el nombre del plan económico diseñado por Juan Vital Sourrouille, ministro de Economía durante la presidencia de Raúl Alfonsín.
El Austral (A) se convirtiá en la moneda de curso legal el 14 de junio de 1985, cuando Alfonsín firmo el Decreto 1093 que ponía en marcha el Plan Austral, que busco contener la inflación. Cada austral equivalía a 1.000 pesos argentinos.
Al principio, el Plan Austral parecía exitoso. Pero hacia 1986 la nueva moneda comenzó a perder valor frente al dólar y nunca más se recuperó. En 1989 el Austral se depreció 5.000% anual con respecto al dólar. Y hasta se emitieron billetes de 500.000 Australes. En 1992, el Austral fue reemplazado por el Peso. Cuando entró en vigencia, cada Peso equivalía a 10.000 australes. Y era igual a un dólar. La convertibilidad duró 10 años. Luego vino la devaluación. Y las cuasimonedas (el Patacón, el Lecop, entre otros, eliminadas en 2003). Pero el mismo Peso sigue siendo la moneda de curso legal.
Recién en 1951 se hizo el primer billete íntegramente impreso en el país. Fue gracias a la incorporación de técnicos italianos a la Casa de Moneda argentina que fueron los que formaron una escuela de grabadores que permitieron confeccionar los diseños del papel moneda sin depender del auxilio extranjero.
El 1 de enero de 1970 hubo un cambio drástico en el país: aparecio el Peso Ley 18.188 ($ ley). Este nuevo signo monetario vino a reemplazar al peso moneda nacional, y el cambio golpe duramente los bolsillos de los argentinos: 1 pesos ley equivalía a 100 Pesos Moneda Nacional.
El Peso Ley subsistió hasta 1.983. La inflación lo fue devorando. Llegó a emitirse un billete de 1.000.000 de pesos ley. En ese momento se decidió cambiar nuevamente la moneda, y se creó el Peso Argentino.
El Peso Argentino se creó mediante el Decreto 22.707, durante la presidencia de facto de Reynaldo Bignone. Otro duro golpe para el bolsillo de la gente: cada Peso Argentino equivalía a 10.000 pesos ley.
Pero el Peso Argentino fue la moneda nacional que tuvo vida más corta. En 1985 fue reemplazado por el Austral, que llevó el nombre del plan económico diseñado por Juan Vital Sourrouille, ministro de Economía durante la presidencia de Raúl Alfonsín.
El Austral (A) se convirtiá en la moneda de curso legal el 14 de junio de 1985, cuando Alfonsín firmo el Decreto 1093 que ponía en marcha el Plan Austral, que busco contener la inflación. Cada austral equivalía a 1.000 pesos argentinos.
Al principio, el Plan Austral parecía exitoso. Pero hacia 1986 la nueva moneda comenzó a perder valor frente al dólar y nunca más se recuperó. En 1989 el Austral se depreció 5.000% anual con respecto al dólar. Y hasta se emitieron billetes de 500.000 Australes. En 1992, el Austral fue reemplazado por el Peso. Cuando entró en vigencia, cada Peso equivalía a 10.000 australes. Y era igual a un dólar. La convertibilidad duró 10 años. Luego vino la devaluación. Y las cuasimonedas (el Patacón, el Lecop, entre otros, eliminadas en 2003). Pero el mismo Peso sigue siendo la moneda de curso legal.
1881 El peso quedó establecido como la unidad monetaria de la República Argentina (que circuló hasta el año 1970) y se creó la Casa de la Moneda de la Nación, lugar en donde se acuñaron los argentinos de oro y los patacones de plata, en ambos casos con el escudo argentino en el adverso y la efigie de la libertad en el reverso. La efigie fue diseñada por el artista francés Eugene Oudiné y se convirtió en un tema clásico en las monedas y forma parte, además, del logotipo del Banco Central de este país.

1900
Mediante la impresión de billetes con la alegoría del progreso quedó sentada a unificación de la emisión monetaria. Las placas con las que se realizaban estos billetes fueron traídos de Europa. Recién en el año 1951 se realizaron billetes de producción netamente nacional (el billete con la alegoría de la Justicia Social).

1970
En este año queda establecida la unidad monetaria Peso Ley 18188 que equivalía a 100 pesos moneda nacional. En esta línea monetaria se emitió el billete de 1.000.000 pesos ley que es el billete de mayor valor nominal de la historia de Argentina.
En este año queda establecida la unidad monetaria Peso Ley 18188 que equivalía a 100 pesos moneda nacional. En esta línea monetaria se emitió el billete de 1.000.000 pesos ley que es el billete de mayor valor nominal de la historia de Argentina.

1985
Empezó a circular el Austral, que equivalía a 1.000 pesos argentinos. En este caso se diseñaron los billetes con retratos de residentes argentinos en los anversos y la alegoría del progreso en los revers
1992
El Decreto Presidencial 2128 cambio nuevamente la denominación del sistema monetario de este país, pasando a llamarse nuevamente Peso. El sistema rige hasta la actualidad.
Empezó a circular el Austral, que equivalía a 1.000 pesos argentinos. En este caso se diseñaron los billetes con retratos de residentes argentinos en los anversos y la alegoría del progreso en los revers
1992 El Decreto Presidencial 2128 cambio nuevamente la denominación del sistema monetario de este país, pasando a llamarse nuevamente Peso. El sistema rige hasta la actualidad.
Conclusión
general
· La creación del Banco de la Nacion
Argentina sirvió para demostrar los modos de ahorros que se pueden utilizar. En
la Argentina siempre hay cambios, pero
esta historia muestra que tipo de errores no debemos volver a cometer. Los años
y los resultados obtenidos nos tienen que servir de experiencia. Es necesario canalizar el ahorro para el
máximo desarrollo del país.
Conclusión
· La visita me resulto sumamente
agradable donde pudimos combinar perfectamente los conocimientos con el
entretenimiento, quedando de esta manera grabados los conocimientos brindados
por la guía de esta institución, algunos más formales y otros más anecdóticos,
pero que de todos modos nos sirve para el conocimiento general.
Bibliografía.
-Manual operativo de la ciudad de
Buenos Aires. Tomo IV.
- Historia de Argentina. Tomo 3 y 4
-Página oficial del Banco Nación.
- Boletín del instituto histórico de
la ciudad de buenos aires.
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