viernes, 1 de agosto de 2014

Economia a Contramano

ECONOMIA A CONTRAMANO

1)      ¿Por qué los economistas son considerados gurúes?
2)      ¿Por qué los argentinos insisten en comprar dólares?
3)      ¿Qué nos muestran y nos ocultan las estadísticas?
4)      ¿Quién se va favorecido cuando se simplifica el problema de la inflación?
5)      ¿Cómo y quiénes consolidan el poder financiero?
6)      ¿La Argentina tiene una burguesía fallida?
7)      ¿Por qué ZAIAT critica las ideas del neoliberalismo?
8)      ¿Cómo cuestiona las ideas de Lousteau? ¿Y por que?

1)      Los economistas son aquellos que son conocidos por no ejercer dicha función de economista. Los economistas son gurúes porque se dedican a negocios donde comercializan información económica. Se dedican a la futurología abusando de la inocencia de la opinión pública. Los temas de economía en los medios de comunicación son el paraíso de los lobies. Se dedican a señalar qué es lo que se debe hacer en la economía. Los parlamentos de los economistas  explicaciones contradictorias, tecnicismos incomprensibles, sucesivos cambios en los números de sus estimaciones, no pueden ocultar el hecho de que se equivocan y, en pocas ocasiones, han arrastrado a equivocarse a sociedades enteras.
2)      Argentina ha sido un buen cliente para las exportaciones norteamericana de billetes dólar.
Para que haya tantos dólares circulando en la economía Argentina, es necesario que esos billetes se importen, se traigan de estas unidades.
El principal motivo del atesoramiento de dólares es que son apreciados como la defensa ante una devaluación. Temor y motor de un comportamiento que no ha sido el más conveniente durante más de 10 años posterior al estallido de la convertibilidad.
3)      Las estadísticas muestran que proporcionan a los organismos públicos y privados información básica de interés general, necesaria para investigación, formulación de políticas y propagandas y toma de decisiones relativas al desarrollo social, económico, medio ambiental, científico y tecnológico del país.
Los gobiernos están convencidos de que los índices estadísticos son exámenes implacables sobre su gestión, cuando la realidad es un poco más piadosa.
Y las estadísticas ocultan el desempleo, la inflación, el mal trato, las malas decisiones según las variables que se miden.
4)      Para las ciencias cognitivas, el nacimiento de la Teoría de la felicidad se dio en agosto de 1998. Martin Seligman dio un discurso en el cual afirmo que su disciplina, la psicología siempre había puesto énfasis en el “vaso medio vacío” (las patologías) en lugar del “vaso medio lleno” (las fortalezas). Transmitiendo el mensaje que nada es imposible de lograr.
5)      Las bancas centrales fueron una pieza clave de 1945 a 1970. Antes, las bancas centrales habían estado integradas al esquema global de la política macroeconómica de los gobiernos. Esto ha sido así no sólo en los países en desarrollo, sino también en muchos de los países desarrollados, en Europa, Japón y Estados Unidos.
La independencia del Banco Central es la institucionalidad del poder financiero, instalada por encima de las propias instituciones democráticas. Oculta así la influencia por encima de las propias instituciones democráticas. Oculta así la influencia del poder financiero sobre las bancas centrales y, por lo tanto, sobre los gobiernos. Es una concepción conservadora y corporativa de la política y la economía. Cualquier intento de cambiarla es rechazado. Para el poder financiero, el orden institucional debe adecuarse o subordinarse al libre mercado. La ortodoxa elabora una idea de institución cuasi natural enfatizado su carácter de tradición histórica concebida como prefijada y no sujeta a la posibilidad de transformación o reemplazo.
El Banco Central debe proponer, desarrollar e implementar políticas que considere necesarias para alcanzar dicha meta, siempre teniendo en cuenta una restricción inflacionaria.
El poder financiero se altera con esas ideas a contramano, ya que el Banco Central ha sido en Argentina uno de los espacios de poder más nítido donde se ha dirimido la tención sobre la institucionalidad ortodoxa durante la primera década del nuevo siglo.
6)      Se elaboró una definición propia para las elites empresariales argentinas. Para ello recurrieron al ámbito de las ciencias políticas, donde se habla del concepto Estado fallido. Es una idea impulsada por académicos y think tank estadounidenses que considera, entre otros aspectos, que son fallidos los Estados que no pueden brindar adecuadamente los servicios básicos a la población y, por lo tanto, pierden legitimidad política en un contexto de creciente violencia social. Hay una existencia de la “burguesía fallida” argentina. En una economía capitalista, la burguesía desempeña un papel central. La burguesía argentina busca, maximizar ganancias y su desenvolvimiento no está determinado por razones culturales, vinculadas con corrientes inmigratorias o creencias religiosas. Pero se ha convertido en burguesía fallida por ser uno de los principales protagonistas del fracaso del desarrollo económico del país. A pesar de contar con el apoyo de gobiernos de distinto origen, de recibir amplios y diversos beneficios fiscales y financieros, no pudieron ser un agente dinámico de un modelo de acumulación competitivo. Su rasgo esencial fue y es la de ser rentista y fugar capitales. Una de las expresiones más notables de la burguesía fallida fue la venta de sus empresas al mejor postor, para girar parte de esos fondos al exterior y otra para destinarla a la compra de campos y a la producción agropecuaria.
7)      El neoliberalismo dice que con menos impuestos y reducción del gasto público, o sea menos Estado, la economía sería más sana. Por el contrario, el despilfarro del gasto por parte del Estado provoca el aumento de la deuda pública que obliga a subir los impuestos y ahoga las fuerzas vitales de empresas y particulares.
El Estado ausente del neoliberalismo fue una construcción ideológica que autorizó enmascarar profundas transformaciones económicas, políticas y sociales.
La victoria del neoliberalismo fue hacer creer a la sociedad que el culpable de la deuda era el gasto público en funcionarios, jubilados y la salud pública para justificar el ajuste en esos rubros.
El Estado cumple un papel fundamental en el desarrollo económico debido a que tiene un rol central del sector público en el proceso de acumulación de capital de las empresas privadas.
8)       En el libro de Lousteau no es posible encontrar sus ideas de manera tan explícita como en el de Zaiat. Por lo tanto es complicado reconocer una crítica directa del autor. Sin embargo, el perfil de “economista gurú” de Zaiat parece coincidir con el perfil de Martín Lousteau. En el segundo capítulo el autor critica a la consultora LCG de Lousteau por un error en el pronóstico del precio de la soja y lo encasilla dentro del grupo de economistas que denomina “Mercaderes del pánico económico”. Zaiat se empeña en demostrar que los economistas no pueden hacer pronósticos porque no les corresponde y en la mayoría de los casos fallan.
Es imposible pasar por alto además, que Zaiat se pesenta como un defensor de la actual presidencia de Cristina Fernández y que Lousteau es un opositor a las medidas económicas que la mismas está tomando. Por lo tanto es entendible que haya diferencias entre ambos y críticas a las ideas que cada uno defiende.



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